domingo, 4 de octubre de 2009

Leo, el dragón lector


¡Comenzamos!
Y, claro, yo querría comenzar con el libro que cuenta mi historia. José la escribió con mucho cariño. Os dejo que él os cuente cómo sucedió todo:
Pilar me encargó un cuento para que el nombre de la librería El Dragón Lector tuviese una historia fácil de transmitir a los niños y que reflejase el espíritu de la librería como impulsora de la animación a la lectura. Entonces me encontré con que los dos pilares de la historia estaban ya, sólo había que incorporarlos como protagonistas al cuento: un dragón, como símbolo de personaje que se encarga de custodiar y defender los tesoros más importantes, y un libro, como símbolo de cultura. Sólo hacía falta enseñar a leer al dragón y la unión quedaría realizada.
Por otra parte, había que incorporar dos personajes: el malo, el Mago Tirano, que no se para en nada para conseguir mandar y gobernar y el bueno, el Rey del Reino de la Sabiduría, poseedor de la cultura y animado a enseñar.
La cultura figura como reflejo de las bibliotecas al servicio de todos y la persona que enseña no es otra que el maestro vocacional en su sentido clásico de sabiduría y gobierno.
El relato se adornó con numerosos símbolos fáciles de entender por los niños: el Rey sustituye la espada por el libro; el volcán de la imaginación está apagado; atraviesan el mar de las vocales, de las consonantes, etc.
Os animamos a disfrutarlo.


José Andrés Villota